Miami Herald, Saturday August 12th, 2006
La inversión en bienes inmuebles es algo meditado, pensado, calculado, un ejercicio repetitivo en el cual intervienen la lógica, el conocimiento de la materia, el dominio de la ley de multiplicación del capital, la formación de un equipo de trabajo y la férrea voluntad de aquel que la abraza con pasión y desvelo.
La especulación en bienes inmuebles, aunque productiva, no requiere de habilidades especiales. Es solamente velar la oportunidad, seguir la corriente del momento y poner en riesgo algún capital, que se espera recuperar con ganancias en un breve plazo de tiempo.
Una de las ventajas de la inversión sobre la especulación es que al especulador solamente le quedarán las ganancias de las transacciones efectuadas y la posibilidad de repetir el ejercicio si las condiciones de mercado así se lo permiten. Al inversionista, sin embargo, le quedará además la experiencia de cómo, cuándo, con quién y dónde ejecutar acciones, lo cual le permitirá repetir el ejercicio en incontables ocasiones sin tener que esperar condiciones especiales de mercado para hacerlo.
El mercado inmobiliario es básicamente un negocio a largo plazo, en el cual si se analiza profundamente, se utiliza la lógica, se emplean las matemáticas y se cuenta con el asesoramiento de un grupo profesional capacitado, se llevan todas las de ganar.