Tres áreas
metropolitanas de la Florida alcanzaron honores en una lista que dio a conocer
ayer la Oficina del Censo, a pesar del temor a los huracanes y a los altos
costos de la vivienda.
Cape Coral-Fort Myers, en la costa oeste del estado, ocupó el tercer puesto
entre las de más rápido crecimiento en el país, con un 29 por ciento;
Naples-Marco Island, también en la costa oeste, alcanzó el séptimo en esa misma
categoría, con un 25.2 por ciento. Mientras, Miami-Ft. Lauderdale-Miami Beach
local quedó en el noveno lugar entre las de mayor crecimiento numérico tras
ganar 455,869 habitantes entre abril del 2000 y abril del 2006.
A fines del año pasado, la Florida tenía ya más de 17.7 millones de
habitantes, de los cuales unos 2.3 millones vivían en el Condado de Miami-Dade y
alrededor de 1.7 millones en el de Broward.
Según Guarioné Díaz, el presidente del Consejo Nacional Cubano Americano, una
entidad que desarrolla programas sociales junto con el gobierno federal, hay una
explicación para esas cifras.
''Miami tiene su atractivo, principalmente para la gente joven que anda en
busca de un lugar cosmopolita para vivir y divertirse, pero también es una
ciudad donde la calidad de la vida está bajando por el tráfico, el alza de los
impuestos a la propiedad, los servicios, que dejan mucho que desear, cosas
así'', afirmó Díaz.
La mayor adquisición numérica de habitantes a nivel nacional se verificó en
Georgia, en el área metropolitana de Atlanta-Sandy Springs-Marietta, cuya
población se incrementó en 890,000. Le sigue Dallas-Ft.Worth, que vio llegar
842,000 nuevos residentes.
Según el informe del Censo, las cinco áreas metropolitanas de mayor
crecimiento entre el 2000 y el 2006 se encuentran en el Sur o el Oeste del país.
Nueva York, con 495,000 nuevos habitantes, es la de mayor crecimiento en el
noreste, pero la séptima a nivel nacional. En el centro, se encuentra Chicago,
que fue la décima en crecimiento con 407,133.
En estos momentos, ''el mayor desarrollo dentro del estado está en la zona de
Tampa, en Orlando y en Ft. Myers. Es que allí los precios al consumidor se han
mantenido sin cambiar, la calidad de vida es mejor. Son zonas que, naturalmente,
no tienen la vitalidad cultural de Miami, pero, para quien no le atraiga eso, es
un lugar bueno para vivir'', añadió Guarioné
Díaz.