ART BASEL: CALEIDOSCOPIO DE VISIONES SOBRE EL ARTE CONTEMPORARANEO MUNDIAL
Art Basel Miami Beach 2007, ABMB, seguirá ensanchando, con sus 250 galerías provenientes de 33 países, esa poderosa visión caleidoscópica sobre el arte contemporáneo mundial. La feria abarca miríadas de posibilidades de exploración creadora: desde reapropiaciones de los clásicos del renacimiento hasta la incorporación del mundo de las celebridades y la moda en las nuevas narrativas de la imagen, o la fusión de sofisticadas tecnologías de sonido con dibujos semejantes a los trazos de adolescentes en cuadernos escolares. Además incluye esa particular fusión de los distintos géneros artísticos y también de cultura y contracultura que en buena parte ha sido el sello del director de la feria, Sam Keller. Esta sexta edición será la última que encabeza porque desde el año entrante asumirá en Suiza la dirección de la Fundación Beyeler.
''Las ideas que impresionan a quienes están en el consejo directivo y a las personas y entidades involucradas con Art Basel ayudan a crear un caleidoscopio de diálogos y perspectivas sobre el arte y la cultura. Este año tendremos un panel de feminismo, y otro sobre la escena futura del arte en la India'', declaró Keller. Quien cuenta con la disposición necesaria para organizar una feria donde hay obras de 1,500 artistas de todos los continentes. Keller puede percibir la relación entre el arte y el mundo contemporáneo y ampliar esa comprensión con los conversatorios de Basel. Participarán, entre otros, Marina Abramovic, quien transfiguró el performance en este país; Shilpa Gupta, que nació y vive en India, pero ha exhibido en la Tate de Londres y cuyas obras usan la internet para explorar críticamente los efectos de la globalización en las complejas dinámicas culturales, religiosas y políticas del mundo; Anupam Poddar, uno de los más importantes coleccionistas de la India; el teórico del arte y curador Dave Hickey, autor de The Invisible Dragon: Four Essays on Beauty y Air Guitar, Essays on Art and Democracy, que se aparta de la rigidez crítica y defiende la influencia del libre mercado en el arte; Francesca von Habsburg, la baronesa fundadora de Thyssen-Bornemisza Art Contemporary en Viena, a quien The New York Times considera una de las más influyentes ''jugadoras'' del arte contemporáneo; el suizo Ulrich Obrist que codirige la Serpentine Gallery y ha curado shows de grandes artistas que tendrán obras suyas en Basel como Olafur Eliasson, Rirkrit Tiravanija, Anri Sala y Doug Aitken. Este último --quien durante meses mantuvo a los transeúntes Nueva York observando las proyecciones de escenas de la cotidianidad íntima de los habitantes de esta ciudad-- participará además en la sección Art Loves, donde se presentará la película de Julian Schnabel, Berlin, en una conversación con el arquitecto Jacques Herzog. De manera paralela, en Art Salon habrá mesas redondas con personalidades como Cao Fei o Dara Friedman abiertas a la participación del público y se presentarán libros de arte como Lima Perú de Mario Testino.
La travesía por el arte mundial en el Miami Beach Convention Center lleva al espectador a recorrer las secciones Art Galleries, Art Nova y Art Super Nova, una plataforma experimental que por primera vez se realizará en ABMB con la participación de 20 galerías invitadas a exhibir obras recientes. Entre las galerías principales es interesante notar cómo, aunque representan artistas de múltiples orígenes, visitar Kurimanzutto y OMR permite apreciar la naturaleza del arte contemporáneo en México. La primera exhibe, por ejemplo, obras de Daniel Guzmán, Carlos Amorales, Jonathan Hernández, Minerva Cuevas, Gabriel Orozco, Gabriel Kuri y Dr Lakra que involucran un amplio espectro de pensamiento: desde la cita a las iconografías del terror de revistas populares hasta la fusión entre performance, disqueras y dibujo, y diversos modos estéticos de impugnar o trasgredir convenciones o simplemente de hallar una poética oculta en las calles del D.F. La segunda muestra colectivos como Torolab que ha creado trajes para atravesar fronteras, y artistas que trabajan lenguajes muy propios como Mauricio Alejo en sus videos caseros, Gabriel de la Mora, con sus dibujos hechos con lápices y cabellos, o Rafael Lozano-Hemmer quien representó a México en la Bienal de Venecia, entre otros. De modo semejante visitar las galerías de Brasil Brito Cimino, Fortes Vilac¸a, Millan, o Strina, en esta sección, permite el encuentro con artistas de esta nación como Vik Muniz, Adriana Varejao, Leda Catunda, Iran do Spiritu Santo, Regina Silveira o Caio Reisewitz, Laura Belém, Carlos Garaicoa, Cildo Meireles, entre muchos otros, aunque, igualmente puedan representar a mexicanos como Damián Ortega, argentinos como Liliana Porter o a la misma Abramovic. Las obras trascienden fronteras, pero es revelador apreciar los conjuntos de obras que surgen en distintos contextos. Hay también preponderancia de artistas locales o ligados a Miami en Fredric Snitzer Gallery: Hernan Bas, José Bedia, Naomi Fisher, Bert Rodríguez, Timothy Buwalda, Michael Vázquez, Bhakti Baxter, Jacin Giordano, María Martínez-Cañas, Gavin Perry, entre otros. La galería internacional Perrotin --con sede en Miami-- presentará una muestra muy variada con artistas como Sophie Calle, Daniel Arsham, Aya Takano y Peter Zimmermann. La otra galería local presente en ABMB es Kevin Bruk que presentará obras de Richard Butler y Jason Middlebrook y apoyará la muestra alterna de Magnus Sigurdason.
A excepción de las galerías ya mencionadas, las únicas latinoamericanas que participan en Art Galleries son Ruth Benzácar, de Argentina y Jacobo Karpio, de Costa Rica. La primera presenta a cuatro artistas argentinos: Ernesto Ballesteros, Flavia Da Rin, Pablo Siquier y Jorge Macchi, quien tiene una serie de dibujos capaces de conmover. Karpio, por su parte, presenta artistas como el costarricense Federico Herrero, el español Lluis Barba --su obra Turistas en el arte. El jardín de las delicias, dará que hablar--, y David Rosenbloom, residente en Miami y creador de una obra fotográfica sugestiva. Sobra decir que en esta sección están las mejores galerías contemporáneas del mundo y que además de traer a los maestros norteamericanos y europeos del siglo XX y a los contemporáneos --de Rauschenberg a Richard Tutle, de Magritte y Lucien Freud a Cy Twombly, o de Jean Arp a Soto y Pol Bury--, representan artistas latinoamericanos, así como otros a los que la ciudad ha tenido oportunidad de exhibir. La francesa Crousel representa a los puertorriqueños Jennifer Allora & Guillermo Calzadilla, a Orozco y a la artista de ficción Reena Spaulings. La galería madrileña De Alvear exhibe, por ejemplo, obras de Isaac Julien, uno de los más importantes artistas que trabajan con filmes; obras de Dan Perjovschi, el artista rumano residente en Bucarest, y dos artistas nacidos en España: la escultora Ester Partegás y el polémico Santiago Sierra. Yvonne Lambert tendrá un amplio stand con artistas de todo el mundo: Amorales, Pedro Reyes, Melvin Martínez, Mircea Cantor, Anselm Kiefer, George Segal, Andrés Serrano, Om Kawara, por ejemplo. 303 gallery representará a Jeppe Hein --que The Moore Space mostró-- y a Karen Kilimnik, que tuvo una gran exposición en el MOCA. Alexander and Bonin presenta a Mona Hatoum, pero también al cubano Diango Hernández, al argentino Víctor Grippo y a la colombiana Doris Salcedo, que abrió una grieta en la Tate para cifrar en ella los abismos del mundo. ''Creo que una de las cosas maravillosas del arte contemporáneo es que permite expresar y compartir la angustia global del mundo independientemente del lugar de donde se provenga, y de la lengua que hable, así que está ayudando al diálogo porque finalmente descubrimos todo cuanto tenemos en común'', dice Keller.
Aunque la gran mayoría de las galerías son de los Estados Unidos --Tilton, Cheim&Red, Gagosian, Marian Goodman, Lehmann Maupin--, seguidas en su orden por Alemania --Arndt&Partner, Munro, Johnen + Schotle--, Reino Unido --White Cube, Lisson, Friedman-- y Suiza --Kilchmann, Mai 36--, Basel ofrecerá la oportunidad de ver una muestra del arte contemporáneo francés tanto por la presencia de galerías con sede principal o alterna en París como Continua, Lambert, Lelon, Rech, como por la exhibición French Kiss en The Moore Space. Lo cierto es que las primeras suelen representar artistas de todo el mundo y que esta escena está aún por develar. Mientras al gran iniciador del arte contemporáneo Marcel Duchamp lo presentan las galerías neoyorquinas Moeller y Nauman, Mennour exhibirá a uno de los franceses de hoy más notables: Adel Abdessemed.
Para ''viajar'' al arte ruso contemporáneo lo mejor es trasladarse a la sección Nova, donde está la galería XL, si bien es cierto que galerías como Continua, Kelly, Kewening y Ropac, tienen obras de uno de los más grandes artistas del presente ruso: Ilya Kabakov, cuyas instalaciones hacen una crítica demoledora de las ideologías totalitaristas, o bien representan la travesía de su propia vida como artista y como ser humano. También son fascinantes los videos del colectivo ruso Bluesoup, y significativas las obras de Milkhail Kosoapov y Valery Ulymov. En la galerías Istanbul, Kukje, Foksal, Guerra, Sommer y Kerlin será posible apreciar arte de Turquía, Corea, Polonia, Portugal, Israel y Dublín. Habrá tres galerías japonesas: Koyama, Shugoarts y Taka Ishii, que representan artistas como Hiroshi Sugito, y dos de Nueva Delhi, India: Taiwar y Nature Morte/Bose Pacía.
Una muestra de dos de los más destacados artistas colombianos es presentada por Alcuadrado que enseñará dos instalaciones del iconoclasta Miguel Angel Ríos, mientras en la sección ubicada en Collins Park, Art Projects, mostrará la instalación Greenhaouse, de Alberto Baraya, viajero que puede colectar en sus exploraciones a los territorios nacionales plantas de plástico en las viviendas.
``Quizá --afirma Keller-- el valor más importante del arte es el potencial de cambio. Por eso ocurre que algunos de los más interesantes trabajos de arte surgen en un ambiente donde el cambio está ocurriendo o se necesita de modo que se crea una relación entre la realidad y lo que el artista piensa o sueña o espera. Y esas ciertas obras son tan especiales que pueden hablarle incluso a gente que está en el otro lado del mundo, de un modo que los hace sentirse relacionados con lo que ocurre, aunque sea un contexto ajeno, aunque no tenga nada que ver con su propia cultura''.
LAS ARTES CAMBIAN EL ROSTRO DE MIAMI
El arte sí es importante para Miami. Y su importancia trasciende la presencia de Art Basel Miami Beach esta semana, cuando la mayor feria de arte contemporáneo de las Américas llegue a esta ciudad, arrastrando un torbellino de coleccionistas internacionales de arte, prestigiosos curadores, directores de museos y algunos de los artistas y galerías más famosos del mundo.
Calladamente al principio pero con mucha publicidad ahora gracias al glamour de Basel, el brillante escenario de artes visuales de Miami durante la pasada década ha transformado el carácter de la ciudad, que ha pasado de ser una meca de sol y diversión a un importante destino cultural. El arte hace lo suyo por definir la identidad de Miami y da forma a su espíritu en un momento crucial del desarrollo de la región.
''En estos mismos momentos hay aires de cambio en Miami'', dijo el director del Museo de Arte de Miami (MAM), Terence Riley, cuya tarea es establecer tanto una colección seria como una sede ultramoderna para el MAM en el Parque del Bicentenario. ''Estábamos acostumbrados a considerarla una ciudad de retirados, de exiliados, de tránsito. Pero hoy cada vez más personas consideran a Miami su lugar a largo plazo, quieren ayudar a enriquecerla para ellos mismos y para sus hijos. Y están muy comprometidos con la vida cultural de la ciudad'', agregó. Echemos un vistazo al panorama artístico que ha surgido en un radio de cinco millas en el centro de la ciudad:
En Wynwood, galerías de arte venidas de París comparten una avenida con la escuela primaria de un barrio pobre. El segundo sábado de cada mes los asistentes a las galerías llenan el distrito. Talleres de reparación de carros y tiendas de ropa con descuento comparten los mismos barrios con galerías que albergan las mundialmente famosas colecciones de arte de Margulies, Rubell y Cisneros Fontanals, todas abiertas al público.
A unas cuadras de Wynwood surge una zona flanqueada por el Distrito de Diseño y sus galerías de arte. En el downtown, el edificio representativo de la ciudad, la Torre de la Libertad, exhibe arte de alta calidad: el maestro español Goya y los escultores canadienses contemporáneos Cardiff y Bures Miller, junto a un espectáculo de artistas de Miami que ganan reconocimiento en el mercado internacional de arte.
''El arte conecta a la gente y crea comunidad'', comentó la artista Wendy Wischer, una veterana maestra de la Escuela de Arte del Nuevo Mundo cuyas obras, que reflejan el impacto del medio ambiente y la tecnología, se venden tan bien que ha podido renunciar a su trabajo diario.
``En estos días, cuando paseo por las galerías de Wynwood no conozco a la mitad de la gente. El arte une a toda esta gente. Les da un lugar a donde ir, algo que ver y eso crea una comunidad''.
Y queda mucho por venir.
El viernes se dio a conocer el diseño de un modelo de lo que se espera que se convierta en otra estructura icónica muy cerca de la Torre de la Libertad, la nueva sede del Museo de Arte de Miami, valorado en $200 millones y diseñado por la firma arquitectónica suiza Herzog & de Meuron. Debe inaugurarse en el 2010. Y en North Miami avanza una ampliación del Museo de Arte Contemporáneo para duplicar su espacio, a un costo de $18 millones.
El amor propio de Miami se elevando como resultado de la emergente atmósfera artística y el tipo de atención que ha captado Art Basel.
''Todo el mundo quiere hacer un proyecto en Miami'', dijo Cathy Leff, directora de The Solfsonian-FIU. ``Hay muchos artistas de Miami que han regresado. Cuando un lugar tiene confianza en sí mismo empieza a crear una identidad original''.
En el mundo artístico algunos consideran que los mejores artistas de vanguardia que viven y trabajan aquí son para el Miami del siglo XXI lo que DeKooing, Pollock y otros fueron para el Nueva York del siglo XX.
Aunque quizás sea demasiado temprano para afirmar que Miami ha creado una escuela de arte, o un movimiento que pueda definirse geográficamente y por identidad como miamense, la Escuela de Arte del Nuevo Mundo y la Secundaria de Diseño y Arquitectura de Miami gradúan artistas que ya tienen una participación clave en el mundo del arte contemporáneo.
Hace una semana, por ejemplo, tres artistas de Miami --William Córdova, Adler Guerrier y Bert Rodríguez-- fueron escogidos para exhibir en la prestigiosa Bienal Whitney en Nueva York.
Otrora considerara un cementerio cultural, Miami ahora genera el tipo de atención que ilustra este titular de la revista Florida Living: Miami: la nueva preferida del mundo artístico.
''En términos de destino, el arte es lo que lo califica a uno'', afirmó el constructor y coleccionista de arte Tony Goldman, que ayudó a revivir varios barrios venidos a menos, desde SoHo y South Beach hasta Center City en Filadelfia, y que ahora construye en Wynwood. ``Sin eso se queda en un tercer nivel. El nivel que uno tenga como ciudad está directamente relacionado con el arte que la ciudad tenga que ofrecer. Cuando uno viaja a cualquiera de las grandes ciudades lo primero que visita son los distritos de arte, los grandes museos. En Miami por fin tenemos un destino que podemos llamar nuestro distrito de arte. Mire todas las galerías en Wynwood''.
Añade Robert Chambers, un pintor de Miami: ``Una ciudad con artes visuales ofrece vitalidad, crecimiento y personas sofisticadas, y Miami es como una maravillosa mezcla de todas esas cosas, y desarrolla una personalidad compleja. Es como un buen vino . . . Cuando no existe hay un vacío, no hay poesía ni arte contemporáneo, ni música, ni ballet. El crecimiento y la cultura van de la mano''.
Según un estudio nacional publicado en junio por Americans for the Arts, un grupo que promueve las artes, se calcula que los grupos artísticos de artes visuales y escénicas han contribuido unos $922 millones a la economía del Condado Miami-Dade en el 2004.
''La última vez que hicimos un estudio similar hace cinco años, era aproximadamente la mitad de esto'', dice Michael Spring, director del Departamento de Asuntos Culturales del condado.
Pero más allá de los beneficios económicos, las artes visuales también influyen en otro sentido. En una región frecuentemente afectada por conflictos políticos, raciales y de clases, el mundo artístico es un punto de conexión.
Artistas de todos los giros colaboran e influyen unos sobre otros, y eso ha ayudado a tender puentes sobre las divisiones culturales, dice el pintor John Bailly, que tiene una exhibición en la biblioteca principal del downtown con el poeta cubanoamericano Richard Blanco.
''Todos estamos mezclándonos y eso se refleja en nuestro arte'', dice Bailly. ``No soy cubano, pero como vivo en Miami tengo influencias cubanas en mi arte. También el arte haitiano figura en mi paisaje. Cuando se trata de color, imágenes, lo conceptual, ya sea espiritual o emotivo, reflejo el lugar donde vivo y trabajo.
``Viví en Francia cuando era niño. Nunca vi una botánica allí. Y si me hubiera quedado, habría sido difícil para mí incorporar influencias caribeñas o latinoamericanas a mi obra. Pero como vivo en Miami, aunque no soy de esos lugares, esas influencias se convierten parcialmente en mías''.
Riley, el director del MAM, que vino de Nueva York hace casi dos años, concuerda.
''El multiculturalismo que otras ciudades dicen tener, la mitad de las veces es ilusorio'', dice Riley. ``Pero en Miami es real. Hay pocos lugares tan diversos como Miami, y eso se está ampliando más aún con las artes. El arte latinoamericano no se está metiendo en un gueto aquí, que sólo lo vean hispanos o lo vayan a comprar hispanos. Las culturas se codean aquí, ahora más que nunca. Se intercambian lecciones, y las cartas se barajan de nuevo, constantemente''.
Los artistas ahora pueden desarrollarse en Miami porque están apoyados por una red de corredores de arte, coleccionistas y gente con dinero suficiente para donar, encargar obras, participar en la dirección de museos y participar en el impulso al mundo artístico.
''Parece un momento maravilloso para aquellos de nosotros que comenzamos a venir a finales de los años 90'', dice Mette Tommerup, una artista danés que vive en Miami desde 1998.
``Si alguien nos hubiera dicho entonces que Miami comenzaría a convertirse en un centro de arte contemporáneo, hubiéramos pensado que era absurdo. Yo estaba antes en Nueva York y tenía un pie en cada mundo''.
LA NUEVA CARA DE ART MIAMI
Desde lejos entre palmeras y postes de luz, se divisa un gran techo blanco que contrasta con el azul del cielo. Más cerca, se ve a un grupo de trabajadores afinando los últimos detalles de una gigantesca carpa blanca en el Distrito de Arte de Wynwood, algo parecido a SoHo en Nueva York.
Un enorme pabellón de 100 mil pies cuadrados localizado en el mismo centro del Miami Design District (NW 2 Ave., entre las calles 22 y 23) y cerca de la Colección Rubell, el MoCA, la Colección Marguilles y CIFO, es el nuevo hogar de la conocida exposición Art Miami. ''No había ningún edificio grande en la ciudad así es que recurrimos a una carpa que situamos en el corazón del Distrito, donde están las galerías de arte'', explicó Ilana Vardy, directora de Art Miami.
Art Miami no sólo se cambió de casa , sino también de fecha. Antes comenzaba el mes de enero. Este año se llevará a cabo del 5 al 9 de diciembre. ''Nuestras fechas eran cada vez más temprano, y eso hacía casi imposible tener todo listo después de las fiestas de Navidad'', indicó Vardy.
Sin embargo, ''lo más importante es que en Miami todo ha cambiado mucho, y las galerías nos presionaban para que cambiáramos las fechas de acuerdo con lo que estaba pasando en la ciudad'', agregó.
Y es que desde hace un par de años Miami se ha convertido en la capital mundial de las ferias de arte durante el mes de diciembre. La más importante de ellas, Art Basel, se lleva a cabo del 5 al 9 de diciembre. Pero además hay varias ''ferias satélites'' en estas mismas fechas, que aprovechan el momento para mostrar las mejores obras de los artistas que representan.
Aunque hay mucha competencia Art Miami tiene una posición privilegiada según explica Vardy. Además de que la carpa que la alberga es el segundo espacio más grande después de Art Basel --que se lleva a cabo en el Centro de Convenciones de Miami Beach--, ''tenemos un grupo muy grande de seguidores locales, es decir, gente que visita la exposición desde que comenzó''. Por otra parte, la transformación de Art Miami no es sólo exterior. ``Las personas podrán disfrutar de exposiciones diferentes a las que proponen otras ferias de arte. Tenemos galerías que nunca hemos mostrado antes pero que son muy importantes y que traen tanto arte contemporáneo como arte moderno''.
Entre las exposiciones hay, por ejemplo, una que muestra arte contemporáneo de China, otra de maestros modernos y contemporáneos de Latinoamérica; los artistas más importantes del arte vanguardista de la fotografía y todo ello junto a obras de maestros del arte moderno del siglo XX.
''Mi galería nunca ha estado antes en una feria'', señaló Betsy Singer, propietaria de una galería en Nueva York. '' Por fin encontramos una feria ideal para mostrar nuestras fortalezas junto a galerías de la misma calidad'', agregó.
De las 100 galerías provenientes de 17 países , el 80 por ciento son galerías que, aunque llevan años establecidas en su ciudad, nunca han expuesto en Miami. ''Tenemos galerías de mayor nivel, ya establecidas y algunas menos conocidas pero con obras realmente innovadoras'', señaló Vardy. El público podrá ver muestras que vienen desde la India, China, Suecia, Alemania, hasta Venezuela, Puerto Rico y algunas de las mejores de Los Angeles, San Francisco y Nueva York. ''Hay una gran diversidad'', explicó.
Por otra parte, lo mejor de este nuevo show está en la calidad y diversidad de la oferta: trabajos contemporáneos, maestros modernos, fotografía, incluyendo nuevos descubrimientos de artistas de vanguardia.
Otra novedad es la fotografía. ''Hemos atraído a algunas de las galerías de fotos más importantes. Los artistas querían participar en una feria conocida y ya establecida como es Art Miami'', dijo.
Galerías de América Latina también estarán presentes en la exposición con muestras ''de artistas jóvenes y de algunos maestros'' dijo Vardy, calificando a los expositores de esta parte del mundo como la créme de la créme... justo lo que se necesita en esta nueva era de Art Miami.
ART BASEL ATRAE AL MUNDO A MIAMI
La apertura del Art Basel Miami Beach 2007 ayer al mediodía probó una vez más que Miami se ha convertido en un sólido destino artístico international. En los pasillos del Convention Center de La Playa, donde se celebra anualmente esta cita de colecccionistas, galeristas y amantes del arte, se podían escuchar el alemán y el francés, junto a los ya cotidianos inglés y español que se hablan en la ciudad.
Para Fredric Snitzer, veterano galerista de Miami que participa en la feria, Art Basel ha atraído a la ciudad una audiencia internacional de calidad.
''Antes teníamos una escena local con algunos artistas internacionales. Pero ahora se ha producido como una explosión, que ha iluminado el panorama. Con la llegada del público internacional, también se acercaron los coleccionistas y los museos, y las exhibiciones se han ampliado'', dijo Snitzer, que representa a artistas como José Bedia y Michael Vásquez, de 23 años, graduado de la New World School of the Arts y con obras en importantes colecciones como la Rubell.
La variedad es el mayor atractivo de la feria. Luego de pasar junto a una abigarrada instalación de objetos cotidianos, como tenis, botellas de vino, cajas de tabaco y pantallas de computadora, en el stand de la galería Gavin Brown's Enterprise, de Nueva York, más adelante se puede experimentar un momento de silencio y reflexión ante la obra de una artista consagrada como Louise Bourgeois, en los cuartos llamados Art Kabinett, ubicados estratégicamente al final de las galerías.
Mostrar una excelente calidad, buenos precios y una identidad diferente es lo que considera la galerista Orly Benzacar que llama la atención hacia un puesto en ``una feria donde sólo ser elegido para participar te ubica en un lugar en el mundo del arte''.
Benzacar, que dirige la galería Ruth Benzacar, fundada hace 42 años por su madre en Buenos Aires, atiende esta tarde las constantes preguntas del público interesado por la obra de Flavia Da Rin, autorretratos manipulados en que unos grandes ojos persiguen al espectador más allá de su campo visual.
Jacobo Karpio, dueño de la galería del mismo nombre, de San José, Costa Rica, nombrada entre las 80 más importantes del mundo en International Art Galleries, Post-War Post-Millennium, es fundador de Art Basel Miami Beach. Con experiencia en ferias de todo el mundo, el galerista apuesta por renovar su espacio todos los días hasta el lunes próximo, cuando concluye el evento.
''Hoy ésta ha sido la sensación de acero inoxidable. Ya han pedido 35 comisiones, sin haberse pintado aún'', dice refiriéndose a las esferas con enigmáticos rostros del fotógrafo Martin C. Herbst.
Joaquín del Paso, uno de los artistas de Karpio, se prepara para exhibir mañana una inmensa pieza de madera que semeja una estructura de legos, una figura reclinada que ha titulado Chac Mol.
''Somos una galería latinoamericana con proyección internacional, que nos gusta arriesgarnos'', dice Del Paso. ``En este stand siempre hay gente, porque tiene una energía muy especial. Jacobo no está detrás de un escritorio, sino de un lado para otro, desplegando una energía muy juvenil''.
Kohn Gallery, de Los Angeles, exhibe obras de Diane Arbus, Marcel Duchamp, Ed Ruscha y Mark Ryden, que con Yoshi, The Forest Spirit, atrae una buena cantidad de espectadores. Otro círculo igual de concurrido, se detiene a observar la obra del artista italiano Arcangelo Sassolino, un artefacto mecánico que asemeja una araña y que con sus tentáculos dibuja formas abstractas en el suelo.