Los comisionados de Miami-Dade continuaron ayer el avance a toda velocidad hacia una renovación masiva del downtown de Miami al aprobar en una votación cooperar en la financiación de cuatro grandes proyectos por valor de miles de millones de dólares.
Después de ocho horas de debate, los comisionados acordaron en un voto de 9-4 aprobar un pacto con Miami para extender los límites de las Agencias de Desarrollo Comunitario (CRA) de la ciudad como forma de impulsar una amplia gama de proyectos.
Entre ellos: construir un túnel desde la Isla Watson hasta el Puerto de Miami, crear un Parque de Museos, pagar cientos de millones de dólares en deuda de la construcción del Centro Carnival de Artes Escénicas (PAC) y generar millones para construir viviendas asequibles en Overtown.
Otro gran beneficiario del plan: los Marlins de la Florida, cuyas esperanzas de conseguir una sede permanente están ahora más cerca de la realidad que nunca. Al pagar la deuda del PAC, el acuerdo asigna fondos a la construcción de un estadio de pelota de $525 millones en La Pequeña Habana.
Si los detalles financieros se concretan, los Marlins tendrían un estadio nuevo para la inauguración de la temporada del 2011 y un nuevo nombre: los Marlins de Miami.
''Es el mayor voto hasta la fecha, pero el próximo será mayor todavía'', dijo aliviado David Samson, presidente de los Marlins, que ha visto planes anteriores desplomarse a último momento.
Los comisionados del condado deben votar el jueves sobre un plan de financiación en que Miami-Dade invertiría $249 millones y el municipio de Miami $121 millones, fundamentalmente dinero del impuesto al turismo para pagar el estadio. Los Marlins pagarían $155 millones.
Algunos comisionados que aprobaron el masivo acuerdo dicen que no necesariamente respaldaron un nuevo estadio, pero que le dieron luz verde al pacto porque en general beneficia a una amplia gama de la población.
''Hoy'', dijo la comisionada Katy Sorenson, que se opone desde hace mucho al estadio, ``creo que tenemos la oportunidad de comenzar algo grande y tenemos que tener fe''.
Ella y sus colegas aprobaron al plan a pesar de críticas de que el acuerdo se logró demasiado rápido y sin la opinión de los electores, y a los comisionados se les dio poco tiempo para digerirlo.
''Hay que tener visión y hay que tener agallas para enfrentarse a estos temas'', dijo el comisionado José ''Pepe'' Díaz.
El maratón del martes comenzó un día después que el gerente adjunto del condado, Ian Yorty, visitó a tantos comisionados como le fue posible para explicarles el acuerdo.
Aunque se trabaja en el plan desde hace años, salió a relucir hace sólo una semana durante una reunión especial entre el presidente de la Comisión de Miami-Dade, Bruno Barreiro, y Díaz. Dos días después, los comisionados de Miami aprobaron 4-1 aceptar el acuerdo; el comisionado Tomás Regalado fue el único que se opuso.
La velocidad con que se aprobó el plan, algo raro en el gobierno y particularmente para una burocracia tan grande como la Miami-Dade, provocó protestas.
La activista Elvis Cruz calificó el proceso de ``falto de ética, engañoso e ilegal''.
Antes de la reunión, una pequeño grupo de críticos se reunió frente al Ayuntamiento, dirigido por activistas del grupo Power U Center for Change, de Overtown. El lunes, el magnate de venta de automóviles Norman Braman dijo que financiará una campaña de publicidad contra la iniciativa que que está estudiando la posibilidad de impugnarla en los tribunales.
Algunos comisionados tenían sus preocupaciones.
''Esto es mucho para poder digerirlo hoy'', dijo la comisionada Natacha Seijas, quien agregó que fue informada por Yorty el lunes y no tuvo tiempo de estudiar las consecuencias de un acuerdo de tanta magnitud.
El comisionado Joe Martínez trató infructuosamente de demorar la votación hasta el jueves.
''No tengo suficiente información para tomar una decisión. En realidad no sé si es bueno'', dijo.
Seijas, Martínez y los comisionados Rebeca Sosa y Javier Souto votaron en contra.
Pero al final muchos comisionados dijeron que habían visto demasiados beneficios generales para no aprobar el plan.
''El momento es ahora mismo'', dijo el comisionado Díaz. ``Esto es para el futuro de nuestro pueblo''.
Fue una decisión aprobada por el alcalde de Miami-Dade, Carlos Alvarez, quien comenzó el día con un discurso en que pidió a la Comisión que avanzara, pero con cautela.
''Permítanme ser claro'', dijo Alvarez. ``Apoyo este acuerdo porque cada proyecto regresará para su aprobación individual y audiencias públicas en este foro. Esto es crucial para la participación de los ciudadanos''.
La votación de ayer pone en marcha un plan de gastos a largo plazo por valor de unos $3,000 millones que se espera se acumulen al ampliar las CRA de Overtown/Park West y Omni.
las CRA son distritos especiales donde nuevos ingresos por concepto de impuestos creados se quedan en la zona. Al ampliar los dos distritos, se pronostica una entrada masiva de dinero que alimentaría el plan financiero.
La mayor parte vendría del CRA Omni, que se espera que acumule suficiente dinero para pagar una deuda de $484 millones del Centro Carnival de Artes Escénicas, permita una contribución de $88 millones para el túnel al puerto, que debe costar alrededor de $1,000 millones, y reservaría $130 millones para renovar el Parque del Bicentenario, donde los electores aprobaron en el 2004 un plan para construir dos museos.
También liberaría un máximo de $370 millones en ingresos del impuesto al turismo, buena parte de los cuales irían al estadio de béisbol. Este dinero puede usarse sólo para instalaciones de deportes y convenciones.
Otros $50 millones se dedicarían a construir un estadio de fútbol junto al propuesto estadio de pelota en La Pequeña Habana.
''Es una inversión en nuestra ciudad, en nuestro condado, en nuestra región'', expresó a los comisionados el alcalde de Miami, Manny Díaz, uno de los principales arquitectos del plan.
Finalmente, el acuerdo agrega unos $605 millones para revitalizar Overtown y Park West, que probablemente se dediquen a construir viviendas asequibles, infraestructura y creación de empleos. Otros $326 millones irán al presupuesto general del municipio y $196 millones al condado, pero $20 millones saldrían de la parte del condado en el fondo para un controversial plan de construir un sistema de tranvías en el downtown.
Los comisionados de Miami-Dade Audrey Edmonson y Dennis Moss aceptaron respaldar el plan sólo después de recibir seguridades de que los vecinos de Overtown sí recibirían viviendas económicas.
Después que le dijeron que se asignarían unos $175 millones para viviendas económicas en el futuro, Edmonson votó a favor. ''Cuando se trata de Overtown, peleo con todas mis fuerzas'', agregó Edmonson.